Cuidando nuestros Líderes: Agotamiento
Esly Regina Carvalho
Una de las condiciones comunes que estamos viendo entre nuestros líderes es un agotamiento emocional o los que los norteamericanos llaman de ¨burnout¨ (literalmente, ¨quemado¨). El Rev. Ron McLain define el agotamiento como ¨un estado de agotamiento físico, mental y emocional que se caracteriza por un cansancio constante y crónico, sentimientos de desvalimiento y falta de esperanza y el desarrollo de un auto-concepto negativo y una actitud negativa hacia su trabajo, hacia su vida y hacia otras personas.¨ (1)
Él nos comparte algunas causas para el agotamiento en nuestro liderazgo:
1. Cuando hay una distancia entre sus expectativas idealistas y la dura realidad con la cual tiene que enfrentarse. Muchos entran al ministerio con lindos sueños, pero la realidad es que el trabajo es duro, agotador, demasiado para una sola persona, y a veces hay una persistente sensación de soledad.
2. Trabajólicos (adictos al trabajo). Hay personas tan adictas a su trabajo como el alcohólico a su bebida. Muchas personas lo admiran mucho, pero la verdad es que el motor que le mueve viene de una fuente equivocada.
3. Muchos sienten una falta de preparación para tareas abrumadoras que les desafían.
4. Otros se desaniman al tener que lidiar con problemas y conflictos constantemente.
5. Como muchos derivan su autoestima desde el éxito de su trabajo, acaban teniendo que lidiar con su auto-imagen perjudicada por las dificultades que enfrentan.
6. Algunos toman las cosas demasiado en serio y se olvidan de reír, divertirse y disfrutar de lo que Dios les ha dado.
7. La expectativa que hay que dar más que recibir es algo que hace con que los líderes trabajan con un enorme sentimiento de culpabilidad si desean hacer o tener algo para si mismos o para sus familiares.
8. Sentirse mal pagado y muy poco apreciado.
Algunos Síntomas de agotamiento
1. Energía disminuida y una creciente dificultad en mantener su ritmo normal de su vida.
2. Sentimientos de fracaso en cuanto a su vocación y un cuestionamiento en relación a su llamado al ministerio.
3. La recompensa por haber dado tanto al ministerio parece poco en relación a lo mucho que uno ha dado al ministerio.
4. Un sentimiento de desesperanza e incapacidad de ver una solución para los problemas.
5. Cinismo y negativismo con respeto a uno mismo, a su trabajo, a los demás, y al mundo en general.
Sugerencias para evitar el agotamiento:
1. Encuentre nuevas disciplinas espirituales y/o formas nuevas de hacer las antiguas. Desarrolle su vida devocional de una forma distinta: escriba sus oraciones en vez de hacerlas en voz alta. Salga a caminar y ore en voz alta mientras camine (a solos, por supuesto, o ¡le pensarán loco!). Busque un compañero de oración con quien puedan compartir abiertamente.
2. Tome tiempo para estar a solas. A veces estar a solas es lo que nos ayuda a ¨recargar las baterias¨. Hasta Jesús se retiraba da las multitudes para estar a solas.
3. Duerma bastante y haga ejercicio. El pastor o líder no es ¨superman.¨ También tiene que cuidar del ¨templo del Espíritu Santo¨.
4. Descanse y relajase. Sin culpa. Dése permiso para hacerlo.
5. Rinda cuentas a otras personas (¨accountability¨). Comparta con otras personas. Pida a Dios que ponga en su vida otras personas con quien pueda compartir, en confianza, las cargas que le afligen, sus tentaciones, y sus anhelos. Compartiendo la carga hará con que se haga más ligera.
6. Piensa de formas distintas. Busque soluciones creativas. Busque soluciones y no problemas.
7. Haga algo semanalmente que no tenga nada que ver con su trabajo o con el ministerio. Busque hacer algo que le de gusto, algo placentero, por el puro gusto de hacerlo.
Notas de referencia:
1. Citado en el boletín electrónico, To Our Colleagues in Personnel, circulado por Ken Royers de Link Care Center, Fresno. CA, USA. Agradecemos el permiso de los colegas citados para aprovechar el material de su boletín para esa columna.
Publicado originalmente en Apuntes Pastorales.
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