Hablando de Sexo a los Adolescentes...
Esly Regina Carvalho
Quizás de los tópicos más dificiles de hablar con nuestros hijos es este tema de la sexualidad. Muchos padres y madres ven a sus hijos haciéndose adolesecentes y empiezan a temblar al pensar que necesitan hablar de “ciertas asuntos” con ellos, y no saben por donde. En los dias de hoy, hablar sobre este tema no es una opción: es absolutamente esencial. Todo el mundo está hablando, y nosotros, como cristianos, tenemos que hablar con claredad y firmeza sobre el tema, pero desde la perspectiva biblica y la postura cristiana.
Qué podemos hacer para facitar esto?
La verdad es que esperamos para hablar sobre la sexualidad cuando nuestros hijos llegan a la pubertad, tendremos unos diez años de atraso. La sexualidad no significa apenas relaciones sexuales. Tiene que ver con todo el desarrollo humano, desde la infancia hasta la Tercera Edad. No nos “hacemos seres sexuales” al alcanzar la pubertad. Nacemos seres sexuales. Además, Dios no se equivicó al hacernos seres sexuales. No dijo, “Ah, se me fue la Mano!” No, el Señor nos creó así a proposito. Es Su perfecto propósito qu seamos seres sexuales.
Entonces, ¿qué le hace tan dificil hablar de este tema?
En primer lugar, porque lo más probable es que con nosotros también nuestros padres nos hablaron poco. De formas subentendidas nos hicieron sentir o pensar que hay algo vergonzoso sobre la sexualidad. Quizás en la escuela o colegio los demás nos burlaban… hay muchas razones, pero lo cierto es que al hablar con nuestros hijos sobre la sexualidad, tenemos que tener en cuenta nuestra propia sexualidad, que muchas veces también está mal resuelta. Damos lo que tenemos, y debemos buscar tener lo mejor posible.
Es comun que tengamos inseguridad de hablar también porque no estamos seguros de tener toda la informacion apropiada. Por lo tanto, es importante que busquemos las informaciones debidas para que podamos hablar sobre esto. (Además, la información nos ayuda con nuestras propias vidas.) También es importante saber qué dice la Biblia sobre nuestra sexualidad, y no apenas lo que pensamos que dice la Biblia.
Debemos empezar a hablar con nuestros hijos desde tierna edad. Cuando son chiquitos, hablemos de sus cuerpos, que Dios los crió y que son buenos (todas las partes, incluyendo las “partes privadas”), sobre las diferencias entre hombre y mujer… no me olvido cuando mi hija tenia 3 años que preguntaba a todos mis invitados a la puerta “si tenían pipi”…! Pedi permiso y la llevé al dormitorio para conversar. Su pregunta era justificada – estaba curiosa sobre quienes tenían pene y quienes no los tenían, pero tuve que compartir que hay preguntas que debemos hacer en la privacidad de nuestra relación. Lo más importante fue que aprendió que podría venir a preguntarme a mi lo que quería saber.
Quizás esa es una buena regla: hacer con que la comunicación con los hijos sea tal que cuando tengan preguntas (inclusive las sexuales) tengan la confianza de venir a nosotros con ellas. De ahi entendemos que solamente podremos hablar de sexualidad si ya estamos empeñados en desarrollar un buena relación de comunicación con nuestros hijos. No debemos tener la ilusión que al llegar nuestros hijos a la adolescencia que la comunicacion se establece instantaneamente! Ojo, si no vamos trabajando la comunicación desde niños, será sumamente difícil (aunque no imposible) hacerlo cuando llegan a la pubertad.
Y la comunicación es una linea de vida, es un canal vital de comunicación. Por ello podemos pasar los contenidos que nos parecen importantes, inclusive la sexualidad… quizás primeramente debemos comprometernos en desarrollar una solida capacidad de comunicarnos con nuestros hijos. Después, toda información pasa con facilidad.
Otro aspecto que nos debe alertar sobre la importancia de conversar con nuestros hijos e hijas sobre la sexualidad es que vivimos en un mundo de enormes peligros sexuales, de libertinaje y promiscuidad, de abusos sexual en proporciones epidémicas, y una Iglesia mayormente callada sobre este tema. Cuantas veces hemos escuchado un sermon sobre el abuso sexual y como protegernos? Como enseñar nuestros hijos/as a protegerse? sobre la trasnmisión del sida? sobre la homosexualidad (que no fuera pura condenación)? sobre la violencia doméstica? sobre como manejarnos en esas circunstancias? Como he dicho en otros sitios, el mundo habla y habla mucho sobre este tema. Pero no habla desde la perspectiva bíblica. Al estarmos callados sobre este asunto permitimos que el mundo forme los valores de nuestros hijos.
Tengo un amigo médico, Dr. Apolos Landa, que dice “la ventana de oportunidad para hablar sobre el sida con los niños es entre los 5 a 12 años”! Esto por que si no educamos antes de la pubertad, es tarde. Estamos viendo jóvenes de 20 a 25 años infectados y muriendo de sida, porque empezaron una vida sexual activa diez años antes.
Quizás más una razón por la cual es difícil hablar sobre la sexualidad es que como cristianos tenemos un mensaje que va totalmente en contra a lo que dicen en medios populares. Decimos que las relaciones sexuales son para el matrimonio, que debemos (y podemos) esperar hasta entonces; que debemos guardar la fidelidad mutua de por vida con nuestro esposo o esposa. El mundo nos enseña al revés: los jóvenes no pueden/ no saben esperar; deben tener relaciones sexuales “protegidas”; que pueden acostarse con quienes se tiene “química” o atracción, en cualquier edad, con cualquier nivel de compromiso. El mundo dice que no debemos privarnos de las delicias del sexo. En cambio, el mansaje cristiano muchos veces ha sido que hay que somoterse al “deber conyugal”… con razón que los jóvenes prefieren el mensaje del mundo!
Por esto, volvamos adonde empezamos: con nosotros. Qué pienso sobre la sexualidad? Que fue el pecado original? Que es un castigo para las mujeres “aguantar” las ganas de sus esposos? Al menos hasta la menopausia? Que las relaciones sexuales son apenas para tener hijos? Que solamente los hombres pueden/deben disfrutar del placer del sexo? No es lo que nos enseña el Señor. Estén seguros que lo que creen en sus corazones sobre el sexo han de transmitir a sus hijos…
Muchos adolescentes se entregan a la relaciones sexuales prematuramente buscando el amor que no recibieron de sus padres y madres. Hay muchas jóvenes que salen embarazadas porque inconscientemente estuvieron buscando el amor de su papá en los brazos de algún chico que apenas sacó provecho por algunos instantes. Hay jóvenes que están tan “hambientos de amor” que la ilusión de algunos momentos de cariño es suficiente para convencerles a entregarse a los chicos. Lo mismo pasa con chicos que empiezan a experimentar con relaciones homosexuales. No subestimemos la importancia del amor paterno. Es fundamental en el buen desarrollo sexual de nuestros hijos e hijas.
Para finalizar, revisemos qué podemos hacer para poder hablar con nuestros hijos sobre la sexualidad:
1. Resolver nuestros propios rollos. Podemos empezar al admitir a nosotros mismos adelante de Dios que nuestra sexualidad necesita de sanidad. (Dios NO tiene vergüenza cuando oramos sobre sexo…)
2. Buscar informaciones apropiadas. Quizás aquí seguimos con el desafío en la iglseia de buscar desarrollar libros y manuales cientificamente solidos y bíblicamente adecuados para la eduación de la Iglesía. No hay ninguna vergüenza en no saber. Terrible es seguir en la ignorancia que hoy nos puede matar, a nosotros y a nuestros hijos, si no entendemos sobre la transmisión del sida, y otras enferemdades sexualmente trasnmisibles. Simplemente decir a nuestros hijos que no deben tener relaciones antes del matrimonio no basta. Hay que darles las razones y las consecuencias de una sexualidad inconsecuente, y la bendición que es la sexulidad vivida dentro de los patrones de Dios.
3. ¡Hombres! No entreguen la creanza de sus hijos a las mamás. Ellas no pueden cumplir las funciones masculinas ta necesarias al buen desarrollo psicosexual de los jóvenes. Si los padres no hiciesen falta, Dios no hubiera dado José a Jesús…
4. Desarrollemos buen canales de comunicación con nuestros hijos desde que son pequeños. Cuando sean mayores, pasar informaciones sexuales se vuelve mucho más fácil.
5. Tengamos la firmeza de enfrentar con lucidez el mensaje del mundo. Nosotros de la Igelesia creemos que la Biblia tiene las palabras de vida. Debemos levantar nuestras voces profeticas y enfrentar el mensaje hedonista del mundo.
Vivimos en un mundo de desafios enormes, pero así siempre ha sido el mensaje del Evangelio. Nunca ha sido fácil ser cristiano, pero podemos buscar que la próxima generación sea más sana a nivel sexual que fuimos nosotros.
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